Vida

Nada de lo profesional se sostiene solo. Detrás de las cuentas y las campañas hay una familia, una mesa donde se cocina de verdad y una lista de cosas que todavía quiero construir.

Mi familia

Mi esposo y mi hija son el centro de todo lo demás. Ellos son la razón por la que aprendí a cerrar la computadora a tiempo y a medir el éxito por las tardes que sí estuve presente.

A mi hija quiero heredarle dos cosas: curiosidad por el mundo y la certeza de que se puede trabajar duro sin dejar de disfrutar la vida. Viajamos cuando podemos, cocinamos juntos y escribimos a mano en la mesa de la cocina.

Momento en familia
Quiero construir una vida que se vea igual de bien de cerca que en el currículum.
Sueños y propósito
  • Seguir creciendo en el comercio internacional, donde cada cuenta enseña algo de otro país.
  • Que mi hija crezca viendo a una mujer que decide, negocia y también cocina los domingos.
  • Conocer más mesas del mundo y traerme de vuelta lo que valga la pena.
  • Mantener viva la costumbre de escribir a mano, aunque el trabajo viva en pantallas.

La mesa

Soy de Coatzacoalcos, Veracruz, y ahí se aprende temprano que la comida es una forma de recibir a la gente. Crecí entre mariscos del Golfo, café del estado y recetas que nadie escribió porque se aprenden mirando.

Me gusta igual sentarme en un restaurante que vale cada peso que probar un puesto de mercado del que nadie habla. Trabajar en hotelería de lujo me dio criterio para la alta cocina; ser veracruzana me dejó claro que la mejor comida casi siempre es la de casa.

  • Chilpachole de jaiba
  • Arroz a la tumbada
  • Picadas
  • Empanadas de plátano
  • Mariscos del Golfo
  • Café veracruzano
  • DeCoatzacoalcos, Veracruz
  • Vivo enCancún, Quintana Roo
  • AficionesFotografía digital, viajes, tecnología
  • En la cocinaMariscos y recetas de casa

Hablemos de trabajo o de comida.

Las mejores conversaciones de negocio que he tenido empezaron en una mesa. Escríbeme y vemos de qué se trata la tuya.