Plumas y tinta

Llevo más de diez años coleccionando plumas fuente, tintas y papel. Empezó como un gusto de diseñadora por el trazo y se volvió una manera de pensar: escribir a mano obliga a ir más despacio y a elegir mejor las palabras.

Plumas fuente de la colección sobre el escritorio

Lo que busco en una pluma

Que el plumín tenga carácter y que la pluma pese donde debe. Prefiero la que uso todos los días sobre la que se queda guardada: una Kakuno para las listas, una Kaweco Sport en la bolsa, y las piezas serias para las cartas que sí importan.

Coleccionar también es aprender: de dónde viene cada casa, por qué un plumín japonés escribe más fino que uno alemán y cómo una misma tinta cambia según el papel.

Las casas que colecciono

Montblanc Alemania, 1906
Pelikan Alemania, 1838
Sailor Japón, 1911
Pilot Japón, 1918
Pilot Kakuno La primera pluma que regalo
Lamy Alemania, 1930
Kaweco Alemania, 1883
Kaweco Sport De bolsillo, siempre conmigo
Asvine China, plumas contemporáneas
Onishi Japón, taller artesanal

Tintas

Diamine

Inglaterra, 1864

La casa que más colores me ha dado para probar sin miedo.

Pelikan 4001

Alemania

Tintas clásicas, comportamiento predecible y limpio en cualquier papel.

Sailor

Japón

Matices que cambian según el papel y la velocidad del trazo.

Gettelman

En la colección

De las tintas que reservo para escribir algo que quiero conservar.

Papel

El papel decide si una tinta se ve como promete. Escribo sobre todo en libretas Hobonichi, con papel japonés delgado que aguanta plumines húmedos sin traspasar, y guardo cuadernos por año como quien guarda un diario de trabajo.

  • HobonichiLibretas de diario
  • Años coleccionando10+
  • Uso diarioListas, notas de junta, cartas

¿También escribes a mano?

Siempre tengo tiempo para hablar de plumines, tintas y papel. Si coleccionas o apenas empiezas, escríbeme y comparamos notas.